¿Seguirá Chile la tendencia mundial de déficit de trabajadores presenciales ante avance de ómicron?

“Dar vuelta atrás en la reactivación y empleos es un riesgo que quisiéramos no tener”.

ALEJANDRA LOYOLA

2022-01-14T08:00:00.0000000Z

2022-01-14T08:00:00.0000000Z

Diario Financiero

https://diariofinanciero.pressreader.com/article/281505049579524

EMPRESAS

Mientras países reportan caída de la actividad económica por escasez de personal, en medio de altas cifras de contagio, otros reducen los días de aislamiento para evitar ese efecto. Desde TheHouse Advisory recomiendan tomar decisiones anticipadamente para mantener la operatividad. A inicios de diciembre de 2021 el Instituto de Salud Pública informó el primer caso en Chile con la variante ómicron. Desde entonces, la cifra ha ido rápidamente en ascenso y ayer, con más de 7.200 contagiados, se llevó al registro diario más alto desde abril del año pasado. Esta es, según la Organización Mundial de la Salud, la variante dominante a nivel global por su capacidad de propagarse velozmente, incluso entre vacunados y personas que ya habían superado otras cepas del coronavirus. Tan es así que, según algunas proyecciones, por las características propias del virus, antes de que finalice el primer mes del año, la cifra de casos podría superar las 15.000 personas. Y, aunque todo indica que es menos grave que las otras variantes, la preocupación por su eventual impacto es innegable. ¿Volverán las cuarentenas? ¿Vendrán más restricciones a la movilidad? ¿La economía sufrirá nuevamente por cierres y menor mano de obra disponible por infecciones? Aislamientos vs. ausentismo laboral Mientras, la OMS advierte que la mitad de toda Europa estará contagiada en semanas y considera necesario actualizar las vacunas, Aquí se ganó en productividad durante la pandemia países como el Reino Unido y Estados Unidos ya podrían haber alcanzado el peak de contagios. Sin embargo, en ambos, los gobiernos decidieron reducir el número de días de aislamiento para quienes superen la enfermedad o sean asintomáticos. Lo mismo para quienes son sus contactos estrechos. También lo están implementando en Argentina y España, como una forma de mantener cierto grado de normalidad. Es así que la iniciativa ha empezado a sonar en Chile. Pero surge la disyuntiva de si esta es realmente una solución para evitar impacto en el mercado laboral, considerando el efecto sanitario. Consultada al respecto y sobre las medidas que recomiendan a las empresas tomar en medio de este escenario, Alejandra Loyola, socia de TheHouse Advisory, cuenta que efectivamente un alza de casos podría augurar un alto ausentismo que afectará a las firmas e industrias. Y destaca esta relación: “Las proyecciones que hizo la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, en su informe del 9 de enero, apuntan a que en 15 días los casos diarios podrían llegar a 15.500. Esto es consistente con las cifras entregadas por Paula Daza, exsubsecretaria de Salud Pública. Una proyección simple basada en los datos del Censo -que apunta a que hay 2,7 habitantes por vivienda-, indicaría que las posibilidades de aislamiento por contagio o contacto estrecho podrían llegar a más de 40 mil personas diarias, lo que claramente tendría un impacto relevante en el funcionamiento de empresas e industrias”. Si bien algunas firmas han empezado a tomar medidas para frenar la propagación -como HP-, no todas las compañías pueden aplicar 100% teletrabajo. Mientras, en el mundo entero, ya hay otras reportando bajas en su productividad por la cantidad de afectados. “Hay una balanza de dos valores que son fundamentales, que entran en conflicto: la sanidad de la población y proteger la actividad económica esencial, que se necesita para poder mantener a la población. Dos valores que son ambos legítimos y que entran en conflicto en la situación de pandemia que tenemos”, dice Loyola. Por tal razón, apunta al equilibrio. “Que la autoridad sanitaria tome las decisiones considerando que esta cepa es distintas y que las organizaciones se adelanten en tomar las decisiones que se requieran para contener la ola de contagio”. Esto va de la mano, señala, con propiciar los procesos operativos y la forma de trabajo más ágiles, que se puedan mantener el tiempo. “Aquí se ganó en productividad durante la pandemia; se aceleró la digitalización y la automatización. Y hay que seguir en esta línea. Dar vuelta atrás y parar todo lo que hemos ganado en términos de reactivación económica y de fuentes laborales, es un riesgo que quisiéramos no tener”. ¿Qué hacer? En este sentido, Loyola recomienda medidas a aquellas organizaciones que mueven trabajadores y propios y de terceros, como es el caso de la minería, la industria forestal, transporte y servicios. “Tomar las decisiones a tiempo y aumentar los estándares de protección, de autocuidado, mientras digitalizas las operaciones todo lo posible”, señala. También considera vital, por ejemplo, concientizar a los trabajadores sobre la importancia de su trabajo para la organización y promover prácticas de autocuidado al exterior, ya que la mayor tasa de contagios se da al interior de los hogares. A ello suma los esfuerzos a favor de la vacunación, retomar los turnos y la flexibilización. “Lo más importante es tomar decisiones de forma anticipada y no cuando ya los casos internos vayan en aumento, como está pasando afuera”, concluye la experta.

es-cl